El secreto de una buena educación radica en que este pueda acoplarse a las normas de tu hogar, teniendo en cuenta aspectos como el espacio, qué puede hacer en el hogar y dónde hacerlo, a entender su rol dentro de la jerarquía del hogar, a que pueda compartir el espacio con otros animales y mascotas.
Educar a un cachorro, reconocimiento de una jerarquía: los canes deben asumir un rol de sumisión dentro de la jerarquía familiar, de esta manera evitas que él empiece una puja por el poder contigo.
Un espacio para cada cosa: Todo en su espacio y todo en su tiempo, los cachorros deben aprender los lugares de la casa a los que tienen acceso, qué cosas pueden tomar (juguetes, comida, etc), de qué objetos pueden hacer uso (camas, sofás, platos), en qué lugares hacer sus necesidades o si debe esperar para hacerlas fuera durante los paseos. Estas son cosas que requieren paciencia y entrenamiento.
Socialización: Un perro que sociabiliza con otros animales y personas será mucho más equilibrado. Una vez que complete su cuadro de vacunas acostúmbralo a estar en compañía de otros, déjalo que vea otras mascotas e invita amigos y animales a tu casa para que se adapte a que estos pueden estar tanto fuera como dentro de su territorio, así evitarás agresividad o nerviosismo.
Ten presente que parte del proceso de socialización es acostumbrar al perro a estar sólo