Mi nombre es Nadia Seguí, desde el 2005 fuimos a pasos lentos armando con mi papá nuestro criadero, cada uno aportando lo suyo, él con la experiencia de un criadero de cocker y yo con lo aprendido en la facultad de veterinaria.
Cuando me recibí y encontré mi compañero de vida, ya en nuestro hogar, comenzamos a construir las instalaciones para el confort de nuestras mascotas y ahí sí que no me frenaba nadie!
Gracias a que Gerardo siempre alentó mi sueño comenzamos a conocer el ambiente de las exposiciones, los estándares de la raza, los controles que se tienen que hacer sobre las enfermedades hereditarias más frecuentes y apostando cada año a mejorarnos.
Es difícil comprender lo que hace que uno ame ser criadora, también es difícil decirlo sin sentir el juzgamiento de los demás pero creo que sólo el que está en el ambiente conoce el abanico de personas que se catalogan del mismo modo y no son iguales. Así es como hoy después de mucho trabajo de autoconomiento decidí usar mi título para la reproducción y neonatología de mi criadero, quedarme en mi hogar para dedicarles salud, educación y cariño a mis hijos Felipe y Guillermina y mi manada, todos por igual, como miembros de nuestra familia.
Nosotros somos los hermanos Chinchin, Dinamita y Aloha. En nuestro nido estábamos cálidos, cómodos y tranquilos junto a nuestra mamá que nos da calor, comida y nos higieniza. Estamos identificados con collares que tienen una numeración que se relaciona al orden en que íbamos naciendo. También ayuda para que nos puedan pesar 2 veces al día, controlar si estábamos defecando bien, alimentándonos correctamente y para saber si estábamos saludables.
Entre la semana 4 y 5 pasamos progresivamente de la lactancia, a la alimentación semisólida. Adquirimos mayor capacidad de responder a los estímulos auditivos y visuales. Comenzamos a marcar nuestras personalidades, a jugar entre nosotros, conocer diferentes entornos, explorando con la boca abierta.
ContactanosEl criador es por definición- un seleccionador de los exponentes de la raza. Es un estudioso de las virtudes y defectos de sus reproductores. Sabrá ir haciendo los cruzamientos correctos y necesarios para remarcar las virtudes y corregir esos defectos. No dudará –incluso- en ir agregando sangre nueva a su criadero adquiriendo buenas hembras y –también- contratando los servicios de machos de otros criaderos que ya han acreditado su aptitud para la buena transmisión genética.
La cría es un arte y el criador debe ser un artista, siempre constante y sereno, para afianzar lo que va logrando y siempre inquieto para innovar genéticamente en lo que es necesario. No sirve quién es un conformista sin ánimos de superarse. La vida está latente y la genética nos espera con un mundo de sorpresas.
El pedigree es un documento oficial que certifica la descendencia, y por ende, la pureza de la raza de un perro. Para poder tener este documento se debe poseer un mínimo de tres generaciones de antepasados que pertenezcan a la raza y que estén previamente registrados.
¿Qué información tiene este documento? Como hemos dicho, el pedigree es un documento que contiene los datos de tu mascota y de sus antepasados para certificar su genealogía. Aportando información de quienes son sus padres, abuelos, bisabuelos… Siempre y cuando estén previamente registrados por una sociedad de criadores reconocido. Los datos que suele tener el documento son los siguientes:
El Golden es un perro útil no solo para la caza sino –también- para la búsqueda de desaparecidos en catástrofes. También es utilizado para detectar drogas en rutas o aeropuertos.
En cuanto a su inteligencia todos sabemos de su virtud para ser lazarillo de ciegos y para acompañar a minusválidos.
Su carácter equilibrado sirve de importante ayuda moral a los enfermos en los hospitales y trae sosiego a personas solitarias.